¿CÓMO CUIDAR LAS JOYAS CON PIEDRAS PRECIOSAS?
Los productos de joyería decorados con piedras tienen un aspecto especialmente lujoso. Los artículos de oro suelen estar incrustados con diamantes, esmeraldas, zafiros, rubíes y otros minerales caros y raros. Para la plata se suelen utilizar piedras más accesibles: malaquita, turquesa, coral, ónix, cornalina, etc.
Independientemente del costo de la joya, saber cuidar las joyas puede ayudar a conservar su apariencia original durante mucho tiempo.
RECOMENDACIONES DE USO
- Las joyas con piedras deben protegerse del contacto con cosméticos: cremas, lacas, polvos, etc. No en vano, las francesas tienen un dicho: «Las joyas son lo último que te pones y lo primero que te quitas».
- Es mejor no usar modelos con insertos grandes y sobresalientes debajo de la ropa exterior: de esta manera, no solo puede contaminar el producto con pequeñas pelusas de las telas, sino también perder la piedra.
- Antes de entrar en una sauna, piscina, spa u otros procedimientos, es necesario retirar el producto. Además, no debes usar joyas en el gimnasio. El contacto con la humedad puede afectar negativamente la apariencia tanto del metal como de las inserciones. Además, algunas piedras (ámbar, esmeralda, turmalina, etc.) son bastante frágiles. Si se golpean accidentalmente, pueden agrietarse o incluso romperse.
cONSEJOS SOBRE EL ALMACENAMIENTO
- Se recomienda guardar las joyas con insertos en cajas separadas o en bolsas textiles opacas. Esta condición está asociada a muchas razones:
- Algunas piedras preciosas (topacio azul, perla, amatista, cuarzo rosa, etc.) pierden el color cuando se exponen a la luz solar.
- Al entrar en contacto con elementos afilados de joyas o artículos fabricados con metales preciosos, pueden aparecer microgrietas en la superficie de las piedras.
LIMPIEZA DE LAS JOYAS CON PIEDRAS
Para cuidar sus joyas, se recomienda utilizar productos de limpieza especiales y toallitas específicas. Para eliminar el polvo, puede soplar las zonas de difícil acceso con un secador de pelo (aire frío).
En algunos casos, es mejor confiar el oro o la plata a un joyero experimentado.
